Cine, Derecho e inteligencia artificial en Jelo en verano 2022 (5): ¿qué hacer ante el auge de la inteligencia artificial?

En el quinto, y último, programa sobre cine, Derecho e inteligencia artificial en Jelo en verano 2022 (puede escucharse aquí desde el minuto 14) hablamos de qué se puede hacer ante el auge de la inteligencia artificial (IA) y, a este respecto, el Parlamento Europeo ha sido claro: “los legisladores deben abordar los riesgos que plantea actualmente la toma de decisiones basada en la IA” y pide “un entorno normativo para la IA que proporcione una gobernanza eficaz y garantice la protección de los derechos fundamentales” (párrafo 16 de la Resolución sobre la inteligencia artificial en la era digital). Precisamente, se está en estos momentos, verano de 2022, en la fase final de aprobación de una “Ley europea de inteligencia artificial”: el Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial y se modifican determinados actos legislativos de la Unión, de 21 de abril de 2021). 

Por su parte, el Gobierno español ha promovido y aprobado, como parte de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, -medida 28-, la llamada Carta de derechos digitales, culminada el 14 de julio de 2021, aunque es un texto sin valor jurídico alguno y que, como se declara en las llamadas “Consideraciones previas”, “no trata de crear nuevos derechos fundamentales sino de perfilar los más relevantes en el entorno y los espacios digitales o describir derechos instrumentales o auxiliares de los primeros… La Carta no tiene carácter normativo, sino que su objetivo es reconocer los novísimos retos de aplicación e interpretación que la adaptación de los derechos al entorno digital plantea, así como sugerir principios y políticas referidas a ellos en el citado contexto. Con ello, también, proponer un marco de referencia para la acción de los poderes públicos de forma que, siendo compartida por todos, permita navegar en el entorno digital en que nos encontramos aprovechando y desarrollando todas sus potencialidades y oportunidades y conjurando sus riesgos. Y contribuir a los procesos de reflexión que se están produciendo a nivel europeo y, con ello, liderar un proceso imprescindible a nivel global para garantizar una digitalización humanista, que ponga a las personas en el centro”. 

A nuestro juicio, lo necesario es, precisamente, entre otras cosas, convertir en auténticas normas jurídicas mandatos y prohibiciones específicos que garanticen un acceso claro y manejable a los datos personales que se usan así como el derecho a compartirlos o transferirlos de manera sencilla; el establecimiento de mecanismos eficaces para combatir las discriminaciones y los sesgos, con especial atención a la protección de las personas y los grupos vulnerables; la regulación del uso de las tecnologías de IA por parte de las autoridades policiales y judiciales así como del registro y la vigilancia humana a través de sistemas de identificación biométrica remota; el régimen de responsabilidad y rendición de cuentas, los derechos de propiedad intelectual derivados del uso de tecnologías relativas a la IA y los derechos de los usuarios y consumidores; las obligaciones de los desarrolladores y desplegadores de la IA; el sistema de recursos frente a decisiones tomadas por sistemas de IA; el régimen de uso de las tecnologías de IA en el ámbito de la defensa y la seguridad; la regulación del empleo de la IA para los diferentes sistemas de transporte, en particular para la autorización de los vehículos autónomos; el establecimiento de una autoridad nacional de control… 

Sobre los riesgos de la IA avanzada encontramos un magnífico ejemplo cinematográfico en la clásica película 2001 Una odisea del espacio, dirigida por Stanley Kubrick y estrenada en 1968; en ella vamos el «comportamiento» de HAL 9000, cuyo nombre es un acrónimo en inglés de Heuristically Programmed Algorithmic Computer (Computador algorítmico programado heurísticamente), un superordenador ficticio que aparece en la serie Odisea espacial, iniciada con la novela 2001 A Space Odyssey escrita por Arthur C. Clarke en 1948. HAL es la computadora u ordenador de a bordo, encargada de controlar las funciones vitales de la nave espacial Discovery, cuya inteligencia artificial cambia drásticamente su comportamiento a lo largo de la película

Otro de los riesgos es que la IA beneficie a determinadas clases sociales o que incluya sesgos que discriminen en función de la raza, el sexo, la edad,… Sobre la primera forma de discriminación versa la película Elyseum, de 2013, dirigida por Neill Blomkamp y protagonizada por Matt Damon y Jodie Foster.

HAL900