Cine, Derecho e inteligencia artificial en Jelo en verano 2022 (2): la robótica. 

En el segundo programa (puede escucharse aquí desde el minuto 11.30 hasta el 21) hablamos de la robótica y empezamos recordando que la palabra robot se popularizó a través de la obra Robots Universales Rossum, del dramaturgo checo Karel Čapek, de 1920, y que significa literalmente trabajo o labor y, figuradamente, «trabajo duro» en checo y muchas lenguas eslavas. 

La palabra robótica, usada para describir este campo de estudio, fue acuñada por Isaac Asimov, quien formuló una suerte de “leyes” bien conocidas: Las Tres Leyes de la Robótica, de 1942, son: 1.- Un robot no puede lesionar a un ser humano, o, por medio de la inacción, permitir que un ser humano sea lesionado. 2.- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley. 3.- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida que esta protección no sea incompatible con la Primera o Segunda Ley. Estas tres leyes fueron ampliadas por Asimov en 1984 con una cuarta ley -la Ley Cero- considerada la Ley definitiva: “Un robot no puede dañar a la humanidad, o a través de su inacción, permitir que se dañe a la humanidad”. 

Hoy la palabra robot puede referirse tanto a mecanismos físicos como a sistemas virtuales de software, aunque suele aludirse a los segundos con el término de bots. En las redes sociales, los bots se utilizan para simular la interacción humana, hinchando artificialmente el número de visitas o seguidores, o automatizando respuestas para posicionar mensajes o influir en debates. Los denominados bots conversacionales son sistemas de inteligencia artificial que simulan una conversación con una persona utilizando el lenguaje natural. 

Y, entrando en materia de cine, derecho e inteligencia artificial (en este caso robótica), encontramos muchísima presencia de los robots, incluyendo, por ejemplo, dibujos animados como Doraemon.  En no pocos casos, y como ya dijimos en el primer programa, las películas están basadas en literatura de ciencia ficción, como, por ejemplo, en A. I. Inteligencia Artificial, del año 2001, escrita y dirigida por Steven Spielberg y que está basada en el relato de ciencia ficción Los superjuguetes duran todo el verano, de Brian Aldiss, e incorpora elementos de la obra italiana Las aventuras de Pinocho, mencionada en el primer programa. 

Una de las películas más conocidas a propósito de las leyes robóticas es Yo,  robot, de 2004, dirigida por Alex Proyas y protagonizada por Will Smith. Entre otras cosas, plantea si un robot puede “delinquir” y, en su caso, si es responsable o si lo sería su creador, una cuestión que está presente hoy en relación con muchos dispositivos que incorporan sistemas de inteligencia artificial, como, por ejemplo, los coches autónomos. 

Por cierto, I Robot es el segundo álbum de estudio del grupo inglés de rock The Alan Parsons Project

Pero si hay una saga cinematográfica de robots es éstay si se quiere leer una recopilación de definiciones de ciencia-ficción aquí hay un excelente hilo tuitero de Gisela Baños.

yo robot

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