Breves apuntes sobre los procesos electorales (8): ¿qué pasa si me toca estar en una mesa electoral y estoy inscrito para la Maratón de Londres, tengo una entrada para la final de la Copa del Rey o mi cuñado se casa el día de las elecciones?

Conforme al calendario electoral, entre los pasados días 30 de marzo a 3 de abril se procedió al sorteo de quienes integrarán las mesas electorales de los comicios del 28 de abril; en los tres días siguientes al sorteo se llevó a cabo la notificación oficial a aquellas personas y se abrió el plazo, vigente todavía hoy, para presentar alegaciones ante la Junta Electoral de Zona, que deberá resolver en el plazo de cinco días. Cabe comunicar el surgimiento de una imposibilidad sobrevenida hasta tres días antes de las elecciones e, incluso, hasta las 8 horas del día de la votación (todo ello regulado en los artículos 26 y 27 de la LOREG). Lo mismo sucederá, de acuerdo con su calendario específico, para las elecciones autonómicas, municipales y al Parlamento Europeo del 26 de mayo. 

¿Y qué pasa si me toca estar en una mesa electoral el 28 de abril y estoy inscrito en la Maratón de Londres, con grandes expectativas de mejorar mi marca personal, o si o el 26 de mayo tengo planificado casarme o asistir a la boda de mi cuñado? ¿Y si ya tengo una entrada para la final de la Copa del Rey del 25 de mayo o he comprado un viaje vacacional a Bora Bora que empieza el día de las elecciones? La LOREG (art. 27.3) dice que los designados Presidente y Vocal de las Mesas electorales disponen de un plazo de siete días para alegar ante la Junta Electoral de Zona causa justificada y documentada que les impida la aceptación del cargo. La Junta resuelve sin ulterior recurso en el plazo de cinco días y comunica, en su caso, la sustitución producida al primer suplente. La Junta deberá motivar sucintamente las causas de denegación de las excusas alegadas por los electores para no formar parte de las Mesas. En todo caso, se considera causa justificada el concurrir la condición de inelegible de acuerdo con lo dispuesto en esta Ley. Las competencias de las Juntas Electorales de Zona se entenderán sin perjuicio de la potestad de unificación de criterios de la Junta Electoral Central”. 

Ante la disparidad de criterios de las Juntas Electorales de Zona, la Junta Electoral Central aprobó, para unificarlos, la Instrucción 6/2011, del 28 de abril, modificada por las Instrucciones 2/2014, 3/2016 y 1/2018, para unificarlos, aclarando que “la relación de los supuestos incluidos en esta Instrucción se lleva a cabo por vía de ejemplo y no debe considerarse exhaustiva”.  A continuación, menciona circunstancias personales (ser mayor de 65 años y menor de 70, incapacidad temporal para el trabajo, gestación a partir de los seis meses de embarazo o el internamiento en centros penitenciarios); situaciones personales (previsión de intervención quirúrgica o de pruebas clínicas relevantes en el día de la votación, en los días inmediatamente anteriores, o en el día siguiente a aquélla, siempre que resulten inaplazables; la pertenencia a confesiones o comunidades religiosas en las que el ideario o el régimen de clausura resulten contrarios o incompatibles con la participación en una mesa electoral); circunstancias familiares (la condición de madre, durante el período de lactancia natural o artificial, hasta que el bebé cumpla nueve meses, el cuidado directo y continuo de familiar hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, o la concurrencia el día de la elección de eventos familiares de especial relevancia, que resulten inaplazables o que el aplazamiento provoque perjuicios económicos importantes) y responsabilidades profesionales (prestar durante la jornada electoral servicios esenciales como los de carácter médico, sanitario, de protección civil, bomberos,…, ser director de medios de comunicación de información general o jefe de los servicios informativos que deban cubrir la jornada electoral…). 

Pero, en definitiva, ¿puedo excusarme de estar en la mesa si me caso el día de las elecciones o si se casa mi cuñado? ¿Y si estoy apuntado al Maratón de Londres, tengo entrada para la final de la Copa del Rey o comprado un viaje a Bora Bora? Si soy yo el que se casa parece que la respuesta es afirmativa porque la citada Instrucción de 2011 manifiesta que “son causas familiares que pueden justificar la excusa del miembro designado de una mesa electoral: la concurrencia el día de la elección de eventos familiares de especial relevancia, que resulten inaplazables o en los que el aplazamiento provoque perjuicios económicos importantes, siempre que el interesado sea el protagonista o guarde con éste una relación de parentesco hasta el segundo grado de consanguinidad. En estos casos el interesado no solo deberá acreditar documentalmente la previsión de celebración del evento sino también el carácter inaplazable del mismo o los perjuicios económicos en caso de suspensión”. También serviría, entiendo, que aunque la boda no sea el 28 de abril o el 26 de mayo dichas fechas coincidan con un viaje nupcial a Bora Bora que, se supone, implica un desembolso económico importante? ¿Y si se trata de un viaje de bodas a, pongamos, París en un vuelo de bajo coste y para alojarse en un modesto hotel del extrarradio? Pues dependerá de si la Junta Electoral de Zona considera que se trata de un caso que también justifica la exención. Y si el que se casa es mi cuñado siempre podré esgrimir la citada Instrucción para no ir a la boda dado que no tenemos un parentesco consanguineo ni es un evento de especial relevancia aunque quizá esta última excusa no sea aceptada de buen grado por la Junta Electoral Familiar. 

¿Y en los otros supuestos? Pues tenemos el precedente que supuso la final de la Champions en Lisboa, de infausto recuerdo para los colchoneros, que se celebró un día antes de las elecciones de mayo de 2015, cuando numerosas Juntas Electorales consideraron motivo justificado alegar y probar que se tenía una entrada para ver el partido. Quizá mi condición de no madridista ni colchonero nuble mi criterio pero me pareció entonces, y me parece ahora, que ese evento no encajaba en ninguno de los supuestos mencionados, pues el que podría ser más parecido –un acontecimiento inaplazable o cuyo aplazamiento provoque perjuicios económicos importantes-, exigiría que el interesado fuera el protagonista –es decir, que el elegido para formar parte de la mesa fuera un jugador o técnico de los equipos finalistas-, sin que bastase, a mi juicio, que fuera pariente, hasta el segundo grado de consanguinidad, del jugador o técnico.

Al ampliar de esta manera el abanico de excusas, cualquier viaje de especial interés para la persona afectada tendría que ser admitido en próximos procesos electorales, salvo que las Juntas Electorales consideren, como diría Boskov, que “fútbol es fútbol” y, en consecuencia, podría ser excusa ir a la final de la Copa del Rey entre Barcelona y Valencia el 25 de mayo pero no, a mi juicio injustamente, competir en la Maratón de Londres el 28 de abril.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.