Breves apuntes sobre los procesos electorales (6): las barreras para el ejercicio del sufragio por españoles residentes en el extranjero y personas con alguna discapacidad.

Hemos visto en apuntes anteriores que la titularidad del derecho de sufragio activo está subordinada a la mayoría de edad y, en las elecciones a Cortes y a las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas, a la nacionalidad española, si bien en los comicios locales del próximo 26 de mayo no podrán votar españoles mayores de edad que residan en el extranjero -titulares del derecho pero no se su ejercicio- pues tras la reforma de la LOREG de 28 de enero de 2011 “en el caso de elecciones municipales, incluidas las elecciones a Cabildos, a Consejos Insulares, al Consejo General del Valle de Arán y a Juntas Generales es indispensable para su ejercicio figurar inscrito en el Censo de Españoles Residentes en España”. 

En el caso de las elecciones al Congreso de los Diputados la participación política de los españoles residentes en el extranjero está constitucionalizada: “la ley reconocerá y el Estado facilitará el ejercicio del derecho de sufragio a los españoles que se encuentren fuera del territorio de España” (art. 68.5 CE), mandato que recuerda el artículo 4.1 de la Ley 40/2006, de 14 de diciembre, del Estatuto de la ciudadanía española en el exterior, donde se dispone que “los españoles que residen en el exterior tienen derecho a ser electores y elegibles, en todos y cada uno de los comicios, en las mismas condiciones que la ciudadanía residente en el Estado español, en los términos previstos en la normativa de aplicación”. 

Como es conocido, desde el año 2011, el ejercicio del sufragio desde el exterior es “rogado”: “En las elecciones a Diputados, Senadores, miembros de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas, miembros de las Asambleas de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla y Diputados al Parlamento Europeo, cuando en este último caso se opte por la elección en España, los españoles inscritos en el censo de los electores residentes-ausentes que viven en el extranjero deberán formular mediante impreso oficial la solicitud de voto dirigida a la correspondiente Delegación Provincial de la Oficina del Censo Electoral, no más tarde del vigésimo quinto día posterior a la convocatoria” (art. 75.1 LOREG). 

Este precepto habilita dos formas para ejercer el sufragio: por correo o presencialmente en oficinas o secciones consulares habilitadas al efecto; en el primer caso, “los electores… deberán incluir en el sobre dirigido a la Junta Electoral correspondiente, junto al sobre o sobres de votación y el certificado de estar inscrito en el censo, fotocopia del pasaporte o del Documento Nacional de Identidad expedidos por las autoridades españolas o, en su defecto, certificación de nacionalidad o certificación de inscripción en el Registro de Matrícula Consular expedidas por el Consulado de España en el país de residencia y enviar todo ello en el sobre dirigido a la Oficina Consular de Carrera o Sección Consular de la Misión Diplomática a la que el elector esté adscrito, por correo certificado no más tarde del quinto día anterior al día de la elección” (art. 75.4). 

La exigencia del voto rogado fue introducida para evitar el fraude garantizando que la persona que emitía el voto tenía derecho a ello y, lo que no era exagerado, seguía con vida, pues se pudo comprobar la permanencia en el censo de miles de compatriotas que, por lo visto, votaban desde el más allá. Lo que ocurre es que con las nuevas exigencias estar vivo es condición necesaria, pero bastante insuficiente, para participar en las elecciones españolas si uno reside en el extranjero pues no hay una garantía efectiva de que, pese a cumplir todos los requisitos, el voto llegue a tiempo de ser escrutado, lo que supone una lesión manifiesta del derecho a participar en los asuntos públicos de quienes siendo titulares del derecho se ven imposibilitados de ejercerlo de manera efectiva por causas imputables a la Administración y a la propia legislación española. 

El colectivo Marea granate, que viene reclamando una reforma en la materia, denuncia que a las dificultades habituales se añade el hecho de que la convocatoria del 28 de abril coincide con la festividad de Semana Santa, con lo que “el correo postal, tanto en España como en muchos lugares del mundo, verá considerablemente reducido su servicio entre el 13 y el 22 de abril, lo que hace prever que la documentación electoral no alcanzará a la mayor parte del electorado español en el extranjero o será materialmente imposible que lo haga para las elecciones del 28 de abril”. 

Otro colectivo que ha venido teniendo dificultades para votar es de las personas con alguna discapacidad: hasta 2007 la LOREG disponía (art. 87) que “los electores que no sepan leer o que, por defecto físico, estén impedidos para elegir la papeleta o colocarla dentro del sobre y para entregarla al Presidente de la Mesa, pueden servirse para estas operaciones de una persona de su confianza”. De esta manera, las personas con discapacidad visual tenían como única alternativa para seleccionar la opción electoral de su preferencia que fiarse de la ayuda de otra persona, lo que, cuando menos, privaba a su sufragio del carácter secreto y, en definitiva, libre, requisitos imprescindibles para que podamos hablar de autonomía en este ámbito. 

Con la reforma de 8 de octubre de 2007 el apartado segundo de ese mismo precepto pasó a decir: “No obstante, el Gobierno, previo informe de la Junta Electoral Central, regulará un procedimiento de votación para las personas ciegas o con discapacidad visual que les permita ejercer su derecho de sufragio, garantizando el secreto del voto”, con lo que se reconocía por el propio legislador que hasta ese momento no estaba asegurado el secreto del sufragio. Tras la modificación de 29 de enero de 2011, ese apartado segundo dispone: “… el Gobierno, previo informe de la Junta Electoral Central, regulará un procedimiento de votación para las personas ciegas o con discapacidad visual que les permita ejercer su derecho de sufragio, garantizando el secreto del voto que se aplicará, en todo caso, a las elecciones al Congreso de los Diputados y al Senado, a las elecciones al Parlamento Europeo y a los supuestos de referéndum”.

Vemos, pues, que a pesar de que la Constitución establece el derecho de todos los ciudadanos a participar en los asuntos públicos y a pesar también de que la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad dispone (art. 29) que “los Estados Partes garantizarán a las personas con discapacidad los derechos políticos y la posibilidad de gozar de ellos en igualdad de condiciones con las demás…”, nos encontramos con que hasta hace poco tiempo no se contemplaban mecanismos adecuados para hacer posible la participación política libre de las personas con discapacidad visual y que ni siquiera hoy está asegurada su plena intervención en todos los procesos electorales, pues el artículo 87.2 LOREG no menciona las elecciones locales. 

Adicionalmente, el Real Decreto 422/2011, de 25 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento sobre las condiciones básicas para la participación de las personas con discapacidad en la vida política y en los procesos electorales, proclama (art. 3.1) que se garantiza el acceso a las personas con discapacidad a los locales y mesas electorales. Sin embargo, ese mismo artículo admite que todavía existan locales no accesibles e, incluso, que deban ser los propios electores los que presenten reclamaciones al respecto, lo que parece incompatible con el mandato constitucional que impone a los poderes públicos la remoción de los obstáculos que dificultan la participación efectiva en la vida política (art. 9.2 CE). Y es que no se trata de sacar las urnas a la calle para que voten las personas con discapacidad sino de que estas personas puedan acercarse a las mesas electorales sin mayores dificultades. 

Queda, pues, mucho por hacer para que el ejercicio del sufragio deje de ser, para no pocas personas, una suerte de carrera de obstáculos sin garantía de llegar a tiempo a la meta.

Foto: Diario de Pontevedra.

 

 

 

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