Los grupos vulnerables en el cine (Jelo en verano 2016, III): las personas con discapacidad o en situación de dependencia.

En la tercera entrega del programa Jelo en verano 2016 nos ocupamos de la vulnerabilidad que puede afectar a las personas con alguna discapacidad física o psíquica o que se encuentran en situación de dependencia. 

Cabe recordar que la Convención de las Naciones Unidas de 2006 sobre los derechos de las personas con discapacidad –ratificada por España el 3 de diciembre de 2007– las define como “aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

Ese concepto ha sido incorporado al Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social, en cuya Exposición de Motivos se dice que las personas con discapacidad conforman un grupo vulnerable y numeroso al que el modo en que se estructura y funciona la sociedad ha mantenido habitualmente en conocidas condiciones de exclusión” con restricción de sus derechos básicos y libertades obstaculizando su desarrollo personal y el disfrute de los recursos y servicios disponibles para toda la población y la posibilidad de contribuir con sus capacidades  al progreso de la sociedad. El anhelo de una vida plena y la necesidad de realización personal mueven a todas las personas, pero esas aspiraciones no pueden ser satisfechas si se hallan restringidos o ignorados los derechos a la libertad, la igualdad y la dignidad. Este es el caso en que se encuentran aún hoy mujeres y hombres con discapacidad, quienes, a pesar de los innegables progresos sociales alcanzados, ven limitados esos derechos en el acceso o uso de entornos, procesos o servicios que o bien no han sido concebidos teniendo en cuenta sus necesidades específicas o bien se revelan expresamente restrictivos a su participación en ellos. Existe, pues, un variado y profuso conjunto de impedimentos que privan a las personas con discapacidad del pleno ejercicio de sus derechos y los efectos de estos obstáculos se materializan en una situación de exclusión social, que debe ser inexcusablemente abordada por los poderes públicos.

Por su parte, la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, comienza su Exposición de Motivos diciendo que “la atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía personal constituye uno de los principales retos de la política social de los países desarrollados. El reto no es otro que atender las necesidades de aquellas personas que, por encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria, alcanzar una mayor autonomía personal y poder ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía”.

Es sabido que la aprobación de una norma no implica de manera necesaria que suponga una transformación de la realidad social que regula, máxime si no cuenta con la necesaria y continuada dotación económica, y buena prueba de ello la encontramos en la situación actual en España de las personas o en situación de dependencia, pues el Sistema de Atención a la Dependencia acumuló un recorte de 2.000 millones de euros entre 2011 y 2015, y unas 400.000 personas con derecho reconocido permanecen en lista de espera, lo que supone un incremento de 156.761 personas desde julio de 2012. Sobre la incidencia de la crisis en la atención a las personas y grupos vulnerables puede leerse el libro colectivo, que tuve la fortuna de coordinar, Crisis económica y atención a las personas y grupos vulnerables, Oviedo, 2012.

Alguien voló sobre el nido del cuco, de Milos Forman (1975), y El hijo de la novia, de Juan José Campanella (2001), son dos ejemplos cinematográficos en los que se nos presenta la situación de personas  con una discapacidad mental o en situación de dependencia.

Un libro reciente que se ocupa, entre otras cosas, de la vida de dos personas con una discapacidad física es De vidas ajenas, de Emmanuel Carrère (puede verse esta entrada previa).

Sobre la cuestión del copago, véase el comentario de Julia Montserrat Codorniu: Efectos perversos del copago en las prestaciones de dependencia (Agenda pública, 16 de julio de 2016).

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