Préstamos, cesiones y otros “negocios” parlamentarios.

Una de las cláusulas del acuerdo entre la Candidatura d’Unitat Popular-Crida Constituent (CUP) y Junts pel Sí (JpS), que ha permitido el nombramiento como President de la Generalitat de Carles Puigdemont, estipula que “dos diputados/as la CUP-CC se incorporarán a la dinámica del grupo parlamentario de Junts pel Sí, de manera estable. Participarán en todas las deliberaciones y actuarán conjuntamente en las tomas de posición del grupo…” Esta “incorporación” será funcional, no orgánica: los dos parlamentarios seguirán integrando el Grupo de la CUP y no ingresarán en el de JpS porque tal cosa está prohibida por el Reglamento del Parlament, que prevé que la salida, voluntaria o forzada, de un Grupo implica que los afectados pasarán a tener la condición de miembros no adscritos.

Enseguida volveremos sobre las implicaciones democráticas de tal operación pero antes conviene recordar que en este punto el Parlament catalán –y otros parlamentos autonómicos- han sido más pulcros que las Cortes Generales, donde ha venido practicándose sin pudor el “préstamo de parlamentarios”: uno o varios representantes elegidos en una candidatura son “prestados” temporalmente para que los electos en otra candidatura puedan constituir su propio Grupo Parlamentario, con las importantes consecuencias políticas y económicas que tal cosa comporta; una vez formado ese Grupo los prestados lo dejan y se integran en el Grupo que es expresión de su candidatura electoral. Este “tráfico de representantes” distorsiona la expresión de la representatividad política y menoscaba el ejercicio de los cargos parlamentarios en condiciones de igualad pero, fuera del ámbito académico, poca crítica han suscitado unas prácticas en las que han participado casi todos los Grupos Parlamentarios de las Cortes, incluidos los que hoy se indignan al modo del capitán Renault en Casablanca (“¡Qué escándalo, qué escándalo! He descubierto que aquí se juega”): así, por ejemplo, en la VI Legislatura el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria en el Congreso se formó merced al préstamo de 2 diputados de UPN, partido coaligado con el PP; en el Senado, el PNV tuvo grupo propio sumando 4 senadores del PSOE; en la VII Legislatura Coalición Canaria se apoyó en 3 diputados de UPN;… finalmente (de momento) en la IX Legislatura, el Grupo de UPyD en el Congreso se creó gracias a la adscripción temporal del Diputado de Foro Asturias Ciudadano.

Volviendo al acuerdo CUP-JpS, la pulcritud reglamentaria de la incorporación de dos parlamentarios “a la dinámica del grupo parlamentario de Junts pel Sí…” no esconde, junto con otras cláusulas del pacto – “no votar en ningún caso en el mismo sentido que los grupos parlamentarios contrarios al proceso y / o el derecho a decidir”… “el compromiso de renovar, tanto como sea necesario, el propio grupo parlamentario con el objetivo de visualizar un cambio de etapa y asumir implícitamente la parte de autocrítica que le corresponde en la gestión del proceso negociador”- una concepción poco democrática de la prohibición del mandato imperativo (artículo 67.2 de la Constitución), que no consiste, como se entendía en la época liberal, en una suerte de patrimonialización del escaño por el representante –hago lo que quiero-, sino en sustraerse a cualquier indicación que no sea  servir a la representatividad que porta y que se configura en las urnas, en la voluntad política de sus electores. Y es que en democracia la prohibición de mandato imperativo se reconoce para que el parlamentario otorgue efectividad al derecho fundamental de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos a través de representantes.

La obligación democrática de los parlamentarios de la CUP –como, obviamente, la de los demás diputados- es dar cumplimiento a las promesas contraídas en la campaña electoral previa a la elección del Parlament. Lo que singulariza la actuación política de la CUP es que se trata de una organización que apela a la consulta cotidiana con sus bases para legitimar de manera continuada su actuación parlamentaria y eso es lo que ha venido haciendo en las últimas semanas. Es evidente que tal proceder no les impedirá compartir objetivos políticos con parlamentarios de otras candidaturas, apoyar iniciativas ajenas y votar en el mismo sentido que diputados de otros grupos pero eso es algo cuantitativa y, sobre todo, cualitativamente distinto a decidir que dos de sus integrantes se pasen a la dinámica de otro grupo, algo que se parece mucho a una suerte de transfuguismo virtual: siguen siendo diputados de la CUP y, en consecuencia, forman parte de su Grupo Parlamentario pero actuarán y, se supone, votarán en los términos que se acuerden en el seno del Grupo Parlamentario de JpS, en el que serán una “amplia” minoría.

Quizá este concreto episodio tenga una relevancia muy pequeña en relación con el proceso en el que se inserta pero la recuperación de la credibilidad de las instituciones representativas, estatales y autonómicas, pasa, entre otras cosas, por erradicar prácticas que no son más que la expresión de una concepción patrimonial de la democracia.

Texto publicado en Agenda Pública el 11 de enero de 2016.

Sobre la práctica de los “préstamos de parlamentarios” en las Cortes me ocupé en “¿El fin del préstamo de parlamentarios?”, Repertorio Aranzadi del Tribunal Constitucional, nº 1, 2002.

2 pensamientos en “Préstamos, cesiones y otros “negocios” parlamentarios.

  1. El análisis me parece absolutamente acertado. Los “negocios jurídicos” parlamentarios, como los que se han producido en el Parlamento de Catalunya, en clara vulneración del artículo 67.2 CE, así como en el Senado, en relación a la constitución de dos Grupos parlamentarios, previa “cesión” de senadores de otros grupos, en flagrante vulneración del Reglamento del Senado, son una clara expresión de la prevalencia de la “razón instrumental” sobre la razón jurídica, por decirlo de manera elegante. En todo caso, el daño que de ello resulta para la razón civil es difícilmente reparable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s