Tiempos modernos (primera emisión de Cine y derecho en Jelo en verano, Onda Cero).

En la primera emisión de Cine y derecho en el programa Jelo en verano, de Onda Cero, dirigido por Arturo Téllez, comentamos la película Tiempos modernos (Modern Times, Charles Chaplin, 1936). Aunque Chaplin declaró en varias ocasiones que su propósito al realizar esta película era el de entrener al público, se trata de un ejemplo bien conocido de cine social; en concreto, de cine laboralista, cuyo origen, como señala Benjamín Rivaya en “Trabajo, cine y cine laboralista. Algunas cuestiones introductorias” (Trabajo y cine. Una introducción al mundo del trabajo a través del cine, editado por Rivaya y Carlos Besteiro, Universidad de Oviedo, 2008, pág. 17), bien se puede remontar a los comienzos del cine con la Salida de los obreros de la fábrica Lumière (1895).

Esta obra representa una sátira de la sociedad industrial que pretende llevar a cabo una organización científica del trabajo y que lo que consigue es una degradación de las condiciones laborales y la alienación de las personas que se obligadas a desempeñar sus oficios en esas condiciones, de manera que más que trabajar para vivir viven para trabajar. 76 años después seguimos viendo tanto esa forma de entender las relaciones laborales como las consecuencias que produce (sobre estas cuestiones, y otras conexas, se extiende Juan López Gandía en “La representación del trabajo en el cine: Tiempos Modernos”; también en Trabajo, cine y cine laboralista,…, págs. 101 y sigs.)

Esta película  permite analizar, en términos de derechos fundamentales, libertades tan relevantes en un Estado social y democrático como la propia configuración del trabajo como una relación en la que deben reconocerse una serie de garantías -salario mínimo, horarios de trabajo limitados, prohibición del trabajo infantil,…; o el derecho de huelga y la libertad sindical como instrumentos para la protección y defensa de las personas trabajadoras. La modernidad de esta obra de Chaplin se ejemplifica también en la aparición de la videovigilancia, que hoy se considera admisible en el centro de trabajo si es necesaria para garantizar la seguridad de la empresa o de los usuarios (Sentencia del Tribunal Constitucional 186/2000, de 10 de julio).

Supone también, aunque ese no fuera el objetivo, una reivindicación del Derecho del Trabajo, si bien, como recuerda Joaquín García Murcia (El derecho del trabajo en el cine: a propósito de Tiempos modernos”, en Una introducción cinematográfica al derecho, editada por Migue Presno y Benjamín Rivaya, Tirant, 2006, pag. 216), ni ese derecho ni las normas de protección social han conseguido acabar con los problemas de explotación, marginación o miseria, pero sí se han revelado como un antídoto ante ciertas prácticas o ante determinados instintos humanos. Se puede concluir con García Murcia que esta película es un soplo de aire fresco para estos tiempos adocenados, donde el papel del intelectual no parece que vaya mucho más allá de una protesta ocasional o de una pasajera toma de postura, a veces buscando la proximidad del poder.

A título de mera sugerencia, y sin ningún propósito exhaustivo, las personas que tengan interés en cuestiones de cine y derecho pueden consultar las obras que la Editorial Tirant lo Blanch tiene en su colección Cine y derecho, así como los textos publicados en abierto en el Proyecto DeCine, que incluye una selección de 100 películas sobre derechos sociales; sobre el ámbito del cine laboralista, además de la bibliografía citada y la que se recoge en los libros mencionados, la tesis fin de máster de José Hernández Rubio El movimiento obrero en el cine, Universidad de Murcia, 2009; el libro de Isabel Sánchez Tras las huellas de Charlot. La representación de las personas sin hogar en el cine, Fundación Rais, 2004, disponible en pdf; los comentarios de Antonio Baylos en su blog; los de Gerardo Pérez Sánchez en El séptimo arte; la selección de Amnistia Internacional; los estudios que suelen incluirse en la Revista jurídica de deporte y entretenimiento; las entradas de blogs, a veces con nombres idénticos, como Cine y derecho, Cine y derecho, Cine y derecho Iberoamérica, Refugiados en el cine,…

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